La FIFA, el arbitraje y la tecnología

July 20, 2010

Últimamente se ha avivado mucho la polémica sobre si el fútbol debería o no implementar la tecnología en los partidos, para contrarrestar la particularmente mala actuación que los árbitros han venido teniendo.

Mal arbitraje despierta debate sobre tecnología

De hecho también en otros deportes clásicos como el béisbol, que tampoco emplea repeticiones ni elementos parecidos durante los juegos, se ha despertado el ruido. Un ruido que incita a usar las tecnologías. Un ruido que ha llevado a la FIFA a colocar el tema en la agenda para octubre.

Hay deportes, como el fútbol americano o el tenis que emplean las herramientas tecnológicas para asegurarse de que las llamadas de los réferis sea correcta. En ambos deportes existe una sanción por hacer llamadas que resulten innecesarias o que el equipo esté equivocado.

Por ejemplo en tenis los jugadores tienen un límite de solicitudes para revisar las llamadas de los jueces de línea, por eso hay que pensárselo dos veces antes de andar pidiendo revisión por todo punto que no nos favorezca.

En fútbol americano son únicamente los head coach, es decir los entrenadores en jefe, -porque si hay un deporte que tenga cuerpo técnico y jugadores de sobra es este- pueden lanzar el pañuelito rojo que indica que el equipo solicita una revisión de la jugada.

De hecho el head coach debe consultar con un miembro de su staff que se encuentra en una cabina viendo el encuentro en una pantalla y tiene acceso inmediato a repeticiones, si esta persona le da luz verde entonces el entrenador en jefe procede a lanzar el pañuelo. Esto, claro, ocurre en fracciones de segundo.

En tenis, que es un juego rápido, la revisión de jugada no dura más de un par de segundos en los que la pantalla le muestra a todo el mundo una repetición virtual de la jugada en cuestión y automáticamente se ve si cayó dentro o fuera. La verdad es que pocas veces se equivocan los jueces de línea en este deporte.

El fútbol americano es un deporte más bien lento, aunque las jugadas sean rápidas, es netamente estratégico y por lo brutal de los enfrentamientos entre los jugadores de bando y bando, suele ser un elemento de juego el uso de la revisión. Cuando se lanza un pañuelo rojo, el árbitro principal y algún asistente entran a una pequeña carpa ubicada a un lado de la cancha en la que se proyecta la repetición que es minuciosamente revisada y finalmente, en menos de un minuto o dos se da el veredicto.

El problema con este deporte del balón ovalado es que las reglas tienden a ser sugestivas: En muchos casos el referee tiene “opinión“, es decir que si él considera que el jugador no tenía firme posesión de balón no hay quien refute.

Con el béisbol y con el mismo fútbol la cosa no es igual, primero porque se perdería la esencia misma del deporte, donde las reglas son simples y no dan pie a diferentes visiones de ellas: si la pelota cruza la línea, es gol.

Recientemente el lanzador venezolano Armando Galarraga perdió el juego perfecto en las Grandes Ligas de la MLB por una terrible llamada del umpire. Este reconoció su error y finalmente se disculpó con el pelotero, quien muy correctamente aceptó las disculpas y siguió su carrera sin rencores.

Y es que ese es el deporte, es así y cuando comenzaste a jugarlo o a verlo lo sabía, es como casarte con alguien que fuma para después andarle criticando constantemente el vicio: No puedes meterte en algo sabiendo a qué vas, para luego querer cambiarlo.

El fútbol siempre ha sido un deporte en el que las decisiones arbitrales pueden determinar un destino, el problema es que actualmente se ha degradado el deporte a depender de las decisiones de los árbitros y no tanto a jugar con todo.

Los jugadores se la pasan tirándose en busca de un penal en cada jugada que hay sobre el área chica en lugar de dejarse el alma buscando el gol. Cada vez que un delantero corre más que un defensa se pide, con indignación, fuera de juego, en lugar de detener el ataque.

Antes las jugadas se detenían cuando los colegiados se dejaban los pulmones intentando detener la acción para marcar una falta, ahora las jugadas se detienen por los futbolistas que buscan presionar para que se pite cualquier cosa.

Consideren antes de tomar una posición respecto al uso de la tecnología en el fútbol, ver un partido, cualquiera e imagínense que existiera la posibilidad del uso de las repeticiones, pero no sólo se lo imaginen con su equipo, piensen que los rivales también tendrán quejas y también pedirán revisiones, cada quien buscará su beneficio propio. Imagínense lo terriblemente aburrido que terminaría siendo un partido de fútbol en el que se nos irían los 90 minutos viendo repeticiones.

Leer Más

Comentarios